miércoles, 4 de diciembre de 2013

SOLOS CON JESÚS Y EN JESÚS LOS HERMANOS

Es necesario el paso de la contemplación de la humanidad del Salvador a la atención a los hombres presentes en el corazón de Cristo. El padre Voillaume, definiendo al Cristo total como objeto del acto contemplativo, había dicho: «Ver a Dios en los hermanos»; el filósofo campesino del Garona corrige levemente: «No precisamente en ellos, sino más bien, a través de ellos, detrás de ellos nosotros vemos a Jesús y su amor por ellos (...) Contemplar a Dios a solas, a Dios sólo en la humanidad de Jesús; contemplar a Jesús a través del prójimo que él ama y que nosotros amamos, he aquí los dos caminos de la contemplación más altamente deseables para el hombre empeñado en las labores del mundo».

Ver a Jesús en los hermanos significa encontrar «en la pobre naturaleza humana a Jesús». Camino difícil en una «oración árida y casi demasiado pura para nuestro débil corazón porque, mucho más inconsciente que consciente se produce en la fatiga de nuestros miembros y de nuestras facultades conscientes, más que en el reposo en el que ellas puedan gustar "qué bueno es el Señor". Para hallar este reposo, nos es necesario volver a la oración  en donde estamos solos con Jesús».
Jacques y Raisa Maritain

No hay comentarios:

Publicar un comentario