sábado, 14 de diciembre de 2013

PARA QUE EN LA HORA DE LAS TINIEBLAS

¡Oh, María, Madre mía! Bajo vuestra mirada escribo estos pocos recuerdos,

a fin de que en la hora de las tinieblas, de la prueba y de la tentación, 

me acuerde de que estas cosas me fueron dichas por el Ángel 

que vos me habíais dado 

para guiar mis primeros pasos en la vida religiosa; 

es él, lo sé, 

quien

desde lo alto del cielo me acompaña aún 

y guía mis últimos pasos.

Sta. Teresa de Lisieux

No hay comentarios:

Publicar un comentario