sábado, 31 de mayo de 2014

LA ORACIÓN: RELACIÓN VITAL CON EL SEÑOR


La caridad fraterna ayuda extraordinariamente a orar de verdad, con total sinceridad. La persona egoísta, encerrada dentro de sí misma, incapaz de dialogar, de aceptar una crítica, de darse, incapaz de amistad, siempre tiene muchas dificultades para abrirse a Cristo en una oración auténtica. El que confía en los demás acoge y acepta ser acogido en una relación de amistad, y de este modo tiene capacidad para establecer una relación vital con el Señor. Es que la oración es ante todo una relación personal con Dios. Por eso nuestra capacidad de orar está en proporción con nuestra capacidad de darnos al Señor. Pedro Finkler

No hay comentarios:

Publicar un comentario