Nuestra
felicidad o infelicidad dependen más de la manera por la cual
percibimos y nos enfrentamos con los acontecimientos, que de la
propia naturaleza de éstos. Si no te está gustando tu vida, hay
algo erróneo en ti.
Todas las barreras que nos impiden
alcanzar la felicidad son autoimpuestas. ¿Tienes conciencia de que
has sido responsable, durante todos estos años, por tu
felicidad?...
No es lo que tenemos, sino todo lo que disfrutamos,
lo que nos hace felices. Sólo podemos disfrutar la vida cuando no
tenemos miedo a las pérdidas. Y nos volvemos libres cuando
finalmente tomamos conciencia de que aquello que sabemos no nos puede
ser quitado o robado, ni por los otros, ni por nosotros mismos.
Si
deseamos ser felices, podemos serlo inmediatamente, porque la
felicidad está en el momento presente.
La felicidad no se
encuentra en lo exterior. Líbrese de esa noción equivocada, o nunca
la encontrará. Hay otra cosa de la cual usted debe deshacerse, si
quiere hallar la felicidad y la alegría. Tenemos que cambiar algunas
de nuestras actitudes. ¿Cuáles son? La primera es la actitud del
niño vuelto únicamente a sí mismo. Ya ha oído a un niño decir:
'Si no juegas conmigo, me voy a casa'.
Examínese. Piense en lo
que le causa infelicidad y vea si puede detectar esa frase que dice
casi inconscientemente: 'Si no consigo eso, o aquello, me niego a ser
feliz'. 'Si no me dan eso, o no sucede aquello, me niego a la
felicidad'. Muchas personas no son felices porque están imponiendo
condiciones para su felicidad. Investigue si esa actitud existe en su
corazón y expúlsela.
Anthony de Mello sj

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