sábado, 8 de marzo de 2014

ISLOTES DE RESIDENCIA DE DIOS



Lo esencial de esta vida, la razón de ser y la alegría,

 es estar en el mundo siendo 

una parcela de humanidad, 

entregada, ofrecida y desinstalada. 

Ser islotes de residencia divina. 

Hacer un lugar para Dios.


Madeleine Delbrêl, 
La alegría de creer

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